¿A dónde va la Magia?

Magicus 19 marzo 2012 8

¿A dónde va la Magia?

En un momento donde las cosas son tan efímeras y  cambiantes, creo que detenernos a pensar a dónde va el arte de la Magia, puede ser un buen ejercicio.

Por eso les pregunto a mis sabios lectores, ¿A dónde va la magia?

Mientras piensan al respecto, les cuento lo que pienso al respecto.

La Magia Vs el Secreto

Soy de los que creen, y puede que suene un poco violento, que el secreto está sobrevalorado.

Sostengo que solemos culpar los espectadores de tomar a la magia como una carrera contra el mago por conocer  el método, cuando en la mayoría de los casos es el propio ilusionista el que expresa que ese aspecto es el único relevante de su accionar (¿lo es?).

Bajo este panorama, todos los demás elementos que hacen que un mago pase de ser un hacedor de trucos a un Artista (todo aquello que hace que un efecto cautive), pasan a ocupar un papel completamente secundario.

Ilusionar prescindiendo del secreto

Creo fervientemente que en los años venideros esto deberá ir paulatinamente cambiando. Hasta llegar a un punto donde se pueda ilusionar a los espectadores aún cuando estos sepan cómo se realiza un efecto (de hecho, ¿no es lo que los propios magos experimentamos cuando vemos a un buen colega hacer lo suyo?).

Claro, eso no significa que cada mago vaya a revelar sus secretos luego o durante cada una de sus presentaciones, sino que, en primera instancia, dejaría de ser preocupante (y hasta podría ser normal) que, por ej., alguien revele sistemáticamente magia en los medios masivos de comunicación (una de los principales quejas de la comunidad mágica actual).

Y les pregunto: ¿Creen que por la televisión e internet la magia ha muerto? Yo creo que no.

Y cada vez que veo alguna presentación de magos de la talla de René Lavand, Juan Tamariz, David Copperfield, Lance Burton, etc., confirmo todo lo que pienso. Conozco la mayoría de sus secretos y no por eso dejo de ilusionarme.

Un gran desafío

Si podrá o no la comunidad mágica adaptarse a los avances de los medios de comunicación, dejando de lidiar con ellos para pasar a utilizarlos como una herramienta fundamental de su propia difusión, será cuestión de esperar. Sin duda es un gran desafío. Aunque, claramente, y como dije antes, para eso primero será necesario replantearnos nuestra forma de entender el hecho artístico de nuestra profesión.

Y luego de expresado mi punto de vista, te pregunto a vos, ¿A dónde va la Magia?

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8 Comentarios »

  1. iurgi 19 marzo 2012 en 11:18 pm - Reply

    Yo no sé a dónde va la magia, sería pretencioso por mi parte. Sí sé que no estoy de acuerdo con la afirmación de que el secreto esta sobrevalorado. Sin secreto no puede haber sensación mágica en cantidad de efectos. Los magos tendemos a disfrutar de los procedimientos, a valorar las técnicas. Tenemos cierta capacidad para disfrutar aún conociendo los secretos. Pero al público su conocimiento le suele defraudar y le quita la posibilidad de repetir el asombro. El secreto es primordial. Decir lo contrario es resignarse a que como no podemos parar a cualquiera que quiera hacer de la revelación su secreto, pues quitémosle importancia y no protestemos por ello. Otra cosa distinta, con la que sí estoy de acuerdo, es que en las puestas en escena de nuestra magia dejemos el truco secreto en un segundo plano y nos enfoquemos en contar historias o transmitir emociones, Del mismo modo que en el cine no se ocupan de decirte “mira ¿a qué no sabes cómo lo hago” sino de llevarte a un mundo de fantasía. Y así se llamaban en los años setenta “fantasistas” a esos números cortos, de unos 6 a 10 minutos para televisión o cabaret, cuyo secreto se ve -o sea no es secreto- pero que son capaces de llenarnos de emoción con técnicas de mimo, marionetas, luz negra, etc.

    • Magicus 20 marzo 2012 en 1:54 am - Reply

      Hola Iurgi. Ante todo, no creo que sea pecado opinar desde nuestro lugar a dónde creemos que va determinada disciplina. Después de todo, aquello no es más que una excusa para iniciar un intercambio de ideas, lo cual suele ser muy fructífero, sobre todo cuando se hace con altura, como en este caso.

      Con respecto a lo segundo, hablé de una sobrevaloración del secreto, ya que hoy es por demás evidente como un gran porcentaje de los ilusionistas ve en el método la columna vertebral del hecho mágico, cuando a ese lugar, a mi humilde entender, lo debería ocupar todo aquello que permita cautivar emocionalmente al espectador. Llegado el caso, el efecto será una herramienta para llegar a ese fin, y no al revés.

      He insisto con lo que dije en el texto principal, cuando veo a magos como René Lavand poco y nada me importa cómo lo hace, siendo que conozco perfectamente sus movimientos. El secreto sigue estando, pero ahora lo conozco y lo disfruto aún más.

      Y sostengo que es esta “madurez” que adquiere alguien cualquiera que esté acostumbrado a ver magia, la que permite tomar al ilusionismo como algo que va bastante más allá de la carrera por el simple engaño. Como también dije más arriba, es lo que separa a un hacedor de trucos de un Artista.

      Que un espectador promedio no esté en condiciones de apreciar de esta manera el arte de la ilusión, creo que es justamente por nosotros y nuestra cerrada forma de entender la acción de “ilusionar”.

      De la misma manera, me parece oportuno reaclarar que esto no significa que los magos deban salir a revelar a diestra y siniestra sus secretos, sino que el tema debería dejar de ser “tabú”. Vuelvo a repetir, estoy seguro que aún con todos los efectos revelados en televisión, los buenos magos seguirían haciendo realidad los sueños de las personas; y es justamente esa madurez la que creo que la magia y los magos en algún momento deberemos alcanzar.

  2. Antonio 20 marzo 2012 en 12:51 am - Reply

    Hay una frase que los magos utilizamos (o al menos yo lo hago) cada vez que un espectador insiste en que le revele algún secreto, que dice: “No importa cuanto desees saber como se hace un truco de magia desearas mil veces mas no haberlo sabido” y aunque es verdad que los espectadores pueden tener una excitante platica de cómo es que creen que el mago llego a realizar el efecto recién presenciado, es mucho mas común la sensación desencanto y de decepción al saber que el secreto de la ilusión era tan simple (como suele serlo) y la sensación de ser engañado y no “encantado” surge.
    Hay personas a las que les apasiona la magia, y la diferencia entre ellas es como reciben el hecho de que todo se trata de un simple truco, aquella persona que en vez de desilusionarse se emociona, le intriga y quiere saber mas y mas sobre los efectos que ha visto es, como ustedes supondrán, aquella que se convierte en mago o al menos que practica la magia, pero los demás (que lamentablemente son la mayoría) se desilusionan y aunque esto no los aleje del mundo de la magia y la sigan viendo y divirtiéndose con ella, en el fondo esta esa sensación de decepción.

    Por otra parte la magia se enfrenta a un gigante que son los medios de comunicación que no solo sirven para la difusión de este arte y al intercambio de opiniones, también nos encontramos con programas de televisión que revelan grandes trucos de magia y miles de videos en internet que explican cualquier efecto de magia, pero para mi eso no seria un problema, si no, una ayuda y no me refiero a la ayuda para aficionados a la magia en busca de un buen truco para entretener a sus colegas, si no, la manera de que magos tanto profesionales como amateurs entren a esta feroz competencia de crear nuevas técnicas, nuevas rutinas, mejores efectos, mejores presentaciones y una incansable búsqueda de originalidad… así que dichas revelaciones de secretos no llevarían a la magia a una decadencia, si no, a una nueva etapa donde encontraremos efectos mágicos que hasta a un mago experimentado le quitara el: “¿Cómo lo hizo?” de la boca y su expresión pasara a ser de verdadera estupefacción.
    También esta el hecho de que alguien que a pasado practicando y practicando técnicas de prestidigitación leído libros se enfrenta con el mago aficionado que compro un truco por internet hasta cierto punto y tal ves mas vistoso (y lo siguiente va por experiencia propia, algo sucedido hace varios años) que yo siendo el mago que asombra a sus amigos de la escuela con juegos de naipes, numismagia y trucos variados, cuando un compañero comprando efectos de magia tipo tarántula, Wow entre otros, acapara la atención de mi frecuente publico pero el encanto de esta persona no fue largo dado algo muy importante, el efecto no es lo único que importa, el saber como cautivar al publico en una presentación de magia va mas haya de tan solo el efecto, razón por la cual la perspicacia de mis actos volvieron llamar la atención (cabe mencionar que esta experiencia en vez de desmotivarme me impulso a volverme profesional), pero aun con todo eso la revelación de un efecto no debe ni jamás deberá ser una practica regular en un mago.

  3. Martìn 18 años 20 marzo 2012 en 1:48 pm - Reply

    no para nada no creo que los espectadores en ningún momento sepan el secreto, lo que si creo es que el publico tendrá un mejor ojo. jamas sabrán el secreto porque no les importa. Y donde ira la magia no lo se lo que pienso es que como en muchas disciplinas de la vida se ira dividiendo cada ves mas en especialidades y no existirá tanto la magia general, de cualquier manera esto es mejor porque crea mas expertos. En cuanto a los efectos comprados o el que no es un artista es bastante relativo, el no artista se quema solo con el pasar de las horas, no se como explicarlo pero es así en algún momento se sabrá que no sabe, o no encontrara salidas.

  4. Joel 21 marzo 2012 en 10:42 am - Reply

    En mi muy humilde opinion pienso que si los magos no valoran ni protegen su secreto no somos magos, deberiamos dejar de llamarnos magos. Nos guste o no si las personas conocen el secreto no se maravillan igual que si no lo conocieran, las personas quieren maravillarse, quieren pensar que todavia existe la magia. Ustedes piensan que las personas van a la casa y se meten a la computadora a saber como el mago los engaño?, la inmensa mayoria no lo hace por que en verdad no quieren saber, quieren ser engañados. Tomen a David Copperfield de ejemplo, el protege sus secretos como si fueran un hijo, y con su unico estilo cuando hace sus iluciones las personas solo se sientan a disfrutar y maravillarse, pienso yo que bien pocos se sientan a intentar de deducir como lo hizo. A lo mejor no estoy en lo cierto a lo mejor si. Se que no abunde tanto como los de mas en el tema cosa que no hago por cuestiones de tiempo, pero queria dejar mi opinion y exelente tema este.

  5. Joel 21 marzo 2012 en 10:49 am - Reply

    Se me quedo algo que para mi es tambien importante comentar, se que aunque nosotros sabemos muchos de los secretos qu muchos de nuestros compañeros usan en sus actuaciones aun asi nos gusta verlos, pero en mi opinion es por que somos magos, no creo que los espectadores hagan lo mismo, asi que para mi el secreto es igual de importante que la performance. Repito es mi opinion y exelente tema.

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